Cuando alguien decide construir o ampliar en Mar del Plata, una de las primeras preguntas que aparece es: ¿conviene construir en ladrillo o usar steel frame y durlock? Los dos sistemas son válidos, pero no son iguales, y la elección correcta depende del tipo de proyecto, el uso previsto y las condiciones del terreno.
¿Qué es la construcción tradicional?
La construcción tradicional es el sistema de mampostería con ladrillos cerámicos o de hormigón, columnas y vigas de hormigón armado y losas. Es el método más utilizado históricamente en Argentina por su solidez estructural, su comportamiento térmico y acústico natural, y su alta valoración en el mercado inmobiliario.
Es el sistema recomendado para viviendas permanentes, ampliaciones de planta baja, obras que requieren gran resistencia estructural y proyectos con expectativa de vida útil superior a los 50 años.
La principal desventaja es el tiempo de ejecución: los plazos de obra son más largos porque los tiempos de fraguado del hormigón y el secado de la mampostería no se pueden acelerar sin afectar la calidad.
¿Qué es la construcción en seco?
La construcción en seco utiliza estructuras metálicas livianas (steel frame o perfilería de steel) con placas de yeso (durlock) como cerramiento. Es un sistema industrializado que permite ejecutar tabiques, cielorrasos, divisiones y hasta construcciones completas en plazos considerablemente más cortos que la obra tradicional.
Sus principales ventajas son la velocidad de ejecución, la ligereza estructural —ideal para ampliar sobre losas existentes sin sobrecargarlas—, la versatilidad de diseño y el menor volumen de residuos de obra. También permite incorporar aislación térmica y acústica de forma muy eficiente.
La limitación más importante es que no se recomienda para obras de gran escala que requieran alta resistencia estructural, ni para terrenos con problemas de humedad severos sin una correcta impermeabilización previa.
¿Cuál conviene en Mar del Plata?
Mar del Plata tiene condiciones particulares: alta humedad ambiental por la cercanía al mar, vientos frecuentes y ciclos térmicos marcados entre invierno y verano. Estos factores no invalidan ninguno de los dos sistemas, pero sí condicionan cómo se ejecutan.
En obra tradicional, la clave está en la correcta impermeabilización de fundaciones y muros, y en el uso de materiales aptos para ambientes húmedos. En construcción en seco, es fundamental una barrera de vapor bien instalada y el uso de placas especiales para zonas húmedas.
En términos generales, para viviendas permanentes de planta baja con terreno disponible, la construcción tradicional suele ser la mejor opción por su durabilidad y valor de reventa. Para ampliaciones en altura, locales comerciales, divisiones internas y proyectos donde el plazo es prioritario, la construcción en seco ofrece ventajas concretas.
Lo ideal es evaluar cada proyecto en particular. En JOBRICON trabajamos con los dos sistemas y podemos asesorarte sobre cuál se adapta mejor a tu situación antes de que tomes la decisión. Consultanos sin cargo.